Cómo decidir la música de tu boda sin discutir con el DJ
Qué conviene cerrar antes del día, qué dejar abierto y cómo repartir las decisiones para que nadie acabe frustrado.
Casi todas las discusiones sobre la música de una boda vienen del mismo sitio: nadie ha dejado claro quién decide qué. La pareja llega con una lista de cincuenta canciones imprescindibles, el DJ sabe que veinte de ellas van a vaciar la pista, y el día del evento se acaba negociando a voces al lado de la cabina. Se arregla antes, y en una conversación de veinte minutos.
Qué decidís vosotros y qué deja al DJ
La regla que mejor funciona es sencilla: vosotros decidís los momentos, el DJ decide el camino entre ellos.
Los momentos son vuestros porque son irrepetibles y tienen significado: la entrada al banquete, el primer baile, el momento del ramo, la canción del final. Ahí manda lo que os emocione a vosotros, aunque sea un tema rarísimo que no conozca nadie.
El camino es del DJ porque depende de cosas que no se pueden prever desde el sofá de casa: cuánta gente hay en la pista, qué edad tienen los que quedan a las tres de la mañana, si el ambiente pide subir o dejar respirar. Un DJ de bodas con oficio lee eso en tiempo real, y pedirle que siga una lista cerrada es como contratar a un cocinero y darle un microondas.
La lista de prohibidas: corta y clara
Esta es la lista realmente importante, y casi nadie la prepara bien. No hace falta que sea larga: cinco o diez canciones que no queréis oír bajo ningún concepto.
Suelen ser de tres tipos: la que os recuerda a una expareja, la que por una historia familiar va a incomodar a alguien, y el clásico de boda que directamente odiáis. Escribidlas, pasádselas al DJ y olvidaos. Cualquier DJ profesional lo agradece: es infinitamente más útil que una lista de cien temas que os gustan.
Si trabajáis con un DJ que use una app de peticiones, pedidle que las bloquee directamente. Así no es que no las ponga: es que los invitados ni siquiera las ven para pedirlas.
Los momentos que sí conviene cerrar antes
Hay cinco o seis que merecen una decisión tomada con tiempo, no improvisada la semana antes: la ceremonia, la entrada al banquete, el primer baile, el corte de la tarta si lo hacéis, la canción con la que se abre la pista y la última de la noche.
Dos consejos sobre el primer baile, que es el que más se sufre. Uno: escuchad la canción entera antes de decidir, porque hay temas preciosos que a los dos minutos se hacen eternos bailando delante de ciento cincuenta personas. Y dos: hablad con el DJ de acortarla. Un buen corte a los dos minutos y medio salva más primeros bailes que cualquier coreografía.
Qué hacer con las peticiones de los invitados
Aquí está la decisión que más gente se salta y la que más cambia la noche. Vuestros invitados van a querer pedir canciones, eso va a pasar sí o sí. La pregunta es si va a pasar de forma ordenada o interrumpiendo al DJ cada diez minutos.
La opción que mejor funciona es recoger las peticiones durante el banquete, no en plena pista. Con un código QR en las mesas, los invitados piden y votan desde el móvil mientras están sentados, con tiempo y sin prisa. El DJ recibe la lista ordenada por votos y elige qué entra. Y cuando se abre el baile, los móviles se guardan: ya han pedido lo suyo.
El resultado tiene dos ventajas que se notan. La gente siente que la fiesta también es suya, y salen canciones que ni vosotros ni el DJ habríais puesto y que acaban llenando la pista. Preguntadle a vuestro DJ si trabaja con algo así.
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